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recomendación de una investigación de la unne
Para evitar enfermedades, promueven la tenencia responsable de mascotas
Las heces de perros producen parásitos que se multiplican. El principal problema es la falta de un control estricto de los dueños sobre los animales. La zona céntrica de esta capital es donde se registraron los casos más comunes, dijeron los
En los últimos tiempos es moneda corriente ver en las calles y veredas de la capital correntina, las heces de animales, principalmente mascotas. Una investigación de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unne puso de relieve la contaminación en las aceras de la ciudad por materia fecal de perros, con un elevado índice de presencia de parásitos transmisibles al hombre, lo cual podría generar enfermedades graves. Ante ello, las investigadoras Elena Oscherov y Alicia Milano aseguran que es imprescindible “la tenencia responsable de mascotas para mantener la salud ambiental urbana”.
El objetivo del trabajo fue el de evaluar la presencia de parásitos caninos de importancia zoonótica, teniendo en cuenta que algunos de éstos son capaces de infectar al hombre y que la materia fecal es una de las vías de diseminación al tomar contacto con el medio externo.
Asimismo el contacto del hombre con las heces o fómites (tierra, alimentos, agua) favorece la transmisión feco-oral y dérmica de los parásitos. Hay muchas clases de parasitosis del perro, algunas de gran relevancia, que si bien éstas no son infecciones que causan la muerte, tienen una alta morbilidad dado que interactúan con otros factores, ubicándolas entre las enfermedades de mayor importancia zoonótica.
En una nota publicada por la revista 'Ciencia y Técnica de la Unne' se dio a conocer la investigación. Para evaluar la contaminación de las aceras con parásitos caninos en Corrientes, la ciudad fue dividida en nueve zonas utilizando las avenidas como límites entre cada una de ellas. En cada una se seleccionaron al azar cinco manzanas, donde se realizó un censo de la materia fecal canina depositada en la acera y se tomaron muestras de las heces observadas.
Altos índices
Según explicaron las investigadoras Elena Oscherov y Alicia Milano, la contaminación de las heces con Ancylostoma sp. en las aceras fue muy alta, semejante a la citada para los paseos públicos de la ciudad de Corrientes, aunque inferior a la constatada en los balnearios de la ciudad.
Algunos huevos (los Diphyllobothriidae) se hallaron en mayor proporción (12,5%) en las muestras de la zona más alejada del casco céntrico y otros (Ancylostoma sp. y T. canis) se verificaron en todas las zonas.
La mayor proporción de muestras positivas se encontró en la zona 9, compuesta por los barrios Hipódromo y San Gerónimo, mientras que la menor proporción se halló en la zona 1 que fue la céntrica. Pero en el casco histórico de la ciudad se constató una frecuencia muy alta de un parásito de nombre T. canis (26,3%) que están en las heces contaminadas, mientras que en el resto de la ciudad, esta especie se encontró representada entre el 6 y 20,0%.
En la zona céntrica se encontró el valor más alto de algunos parásitos y numerosas heces en las veredas. La situación es un indicador indirecto de que los perros que habitan en los departamentos (en el centro se encuentra la mayor densidad de propiedades horizontales) son llevados a defecar a las aceras y que no están desparasitados. Asimismo, los valores encontrados se aproximan a la prevalencia de infección en cachorros menores a seis meses, la cual es cercana al 28 %. Por lo tanto, podría suponerse que los cachorros serían la principal fuente de contaminación de las aceras en esta zona.
Las áreas en las que se registró la presencia de huevos de una especie de la familia Diphyllobothriidae, están ubicadas en las cercanías de cuerpos de agua, tales como desagües pluviales abiertos, arroyos y el río Paraná, lo que sugiere que el ciclo de transmisión de este parásito estaría en relación con el agua.
Si bien sólo el 5,5% de las muestras positivas presentó Giardia sp., no se debe minimizar su potencial zoonótico ya que en diversos trabajos se señala la posibilidad de transmisión entre especies de mamíferos, incluyendo al hombre.
La acera es un ambiente poco propicio para el desarrollo de los parásitos intestinales, por lo tanto la potencialidad de transmisión de 'Ancylostomídeos' se vería reducida. Sin embargo, los huevos de las otras especies de helmintos y los quistes de protozoos conservarían su potencial infectividad.
Antecedentes y resultados
Trabajos de investigación llevados a cabo en la ciudad de Corrientes por las investigadoras, demostraron la presencia de formas parasitarias en heces de perros encontradas en paseos y balnearios públicos. Pero no se había analizado aún la zona urbana en su conjunto.
En las zonas recorridas se tomaron muestras de 362 heces presentes en las aceras; el número promedio de muestras de heces por cuadra fue 4,7. El 100% de las zonas relevadas fue positivo en cuanto a la presencia de formas parasitarias, es decir todas las zonas presentaron al menos una muestra infestada.
Concientizar
Oscherov y Milano explicaron que las especies halladas revisten importancia tanto para la salud canina como humana. A pesar de las diferencias geográficas, los resultados son similares a los obtenidos en Brasil, Chile y distintas ciudades argentinas.
“Los resultados de esta investigación reafirman la gravedad de la situación descripta en estudios previos y reflejan la necesidad de implementar medidas sanitarias más fuertes y controles más estrictos”, indicaron. Agregaron que si se tiene en cuenta que muchas de las heces analizadas podrían ser de perros con dueño, el aspecto a reforzar sería la educación sanitaria, promoviendo la tenencia responsable de mascotas, la administración periódica de antiparasitarios y la recolección de materia fecal de la vía pública.
Por último, indicaron que la tenencia responsable de mascotas es imprescindible para mantener la salud ambiental urbana.
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