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se presentó el documental
Chamamé... la música que vive
Con una importante concurrencia de periodistas y artistas, ayer se presentó el primer documental sobre este género musical. Los protagonistas del filme vivieron emociones encontradas.
La magia de la tierra colorada con la fastuosidad de las Cataratas del Iguazú conjuntamente con los mágicos paisajes correntinos y los valores que guarda el chamamé es lo que proyecta el documental Chamamé, el primer cortometraje que refleja la nobleza de esta música que, si bien tiene su epicentro en Corrientes, hoy es parte de una vasta región que incluye también a Brasil.
La empresa alemana Fliegende Produktion concretó esta obra cinematográfica sin ningún tipo de aporte oficial, con un guión propio que resalta cuatro estilos diferentes de este ritmo folclórico. Los elegidos para mostrar esta música y también el paisaje de las provincias en las que habitan fueron Alberto Bofill, Monchito Merlo, Gisela Méndez Riveiro y el Chango Spasiuk. En el documental, que fue presentado ayer en el Salón Verde de Casa de Gobierno, cada uno de ellos reflexionó sobre lo que significa el chamamé en sus vidas.
En primer lugar, las productoras titularon el documental como Chamamé… la música que vive. Y seguidamente las palabras del Chango son el fiel reflejo de cómo vive esta música. “No se puede explicar. El chamamé se siente, se toca en una fiesta familiar, en un pequeño concierto o en un gran escenario. Es lo que se siente, no lo que se ve”, dijo.
Monchito Merlo, en su presentación habló de sus hijos y el legado de amor que les dejó su madre a la familia, a la que hoy se suma su pequeña nieta, y la pasión de sus hijos por la música. Uno de ellos sigue el camino de su padre, mientras que el otro tiene una banda de música afroamericana.
Gisela Méndez Riveiro, por lo pronto emocionó a sus padres en su tierra natal, Paso de los Libres, con su dulce voz. Todas y cada una de estas historias son las que se ven reflejadas, al igual que la belleza del paisaje de la región a través de una grabación impecable, un sonido que impacta.
“Humildad, caridad y perdón” fueron las tres palabras que enmudecieron a las hijas del recordado Alberto Boffil, quien también es parte de esta historia del chamamé, y que muchas veces escucharon porque, según el artista, estos tres valores fueron inculcados por su madre y transmitidos a su descendencia.
El chamamé es un género musical apasionado y misterioso que proviene del corazón de las zonas rurales del Noreste argentino. Originado hace más de 200 años, cuando la cultura de los inmigrantes europeos recién llegados convergió con la de los criollos y la de los aborígenes guaraníes, el chamamé sigue siendo aún hoy un estilo de música muy popular.
Tanto para los integrantes del documental como para la directora misma, esta presentación oficial del trabajo es más que particular porque en esta especial velada estarán los protagonistas, excepto el romántico Alberto Bofill, quien después de cuatro meses de filmación, a la semana dejó el mundo terrenal para perderse junto a su guitarra en una estrella. Cabe destacar que la presentación de ayer fue un trabajo conjunto de la Subsecretaría de Turismo de la Provincia, los artistas y la Asociación de Periodistas de Corrientes.
Para cada uno de estos artistas, el chamamé es mucho más que música. Y eso lo dejaron plasmado en el documental. Lo mostraron como su estilo de vida, el elemento que hace de conexión en el interior del hogar, de sus familias y de los distintos grupos sociales. Y eso precisamente es lo que reflejan en el documental, donde no sólo se puede apreciar la música sino también la forma de vida de cada uno de estos artistas y el paisaje que los inspira.
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