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análisis internacional
Según la Unesco, cada 15 días deja de hablarse una lengua
Lo reveló la entidad mundial en el Día Internacional de la Lengua Materna, que se celebró el pasado 21. El guaraní tuvo en los últimos años un fuerte impulso en la provincia, revalorizando su status.
En su mensaje hecho público con motivo de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, el director general de la Unesco, Koitchiro Matsuura, ha dicho: “Lejos de constituir un ámbito reservado al análisis de los expertos, las lenguas son la médula de toda vida social, económica y cultural. Ése es el significado del lema que la Unesco ha escogido para el Año Internacional de los Idiomas. Los idiomas cuentan”.
Las lenguas, que son un vector esencial de la identidad de las poblaciones y las personas, no se hallan en una situación igual. En efecto, se estima que más de la mitad de las 6.700 habladas en todo el planeta corren el peligro de desaparecer en el futuro. Actualmente, su ritmo de extinción es rápido: cada quince días una de ellas deja de hablarse. Además, los expertos estiman que el 96% de las lenguas existentes sólo son habladas por un 4% de la población mundial.
Este año, el Día Internacional se centró especialmente en los instrumentos normativos internacionales relativos al plurilingüismo. El 21 de febrero tuvo lugar en la sede de la Unesco un seminario sobre este tema, que ha sido convocado conjuntamente por la Organización y el Consejo de Europa. Los participantes examinaron, por ejemplo, la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias y la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003. También fueron objeto de debate las políticas lingüísticas aplicadas en el continente africano, o en países como Hungría y el Paraguay. La Unesco ha proclamado el 21 de febrero como Día Internacional de la Lengua Materna para poner de relieve la importancia que reviste la diversidad lingüística y promover el uso de los idiomas maternos.
Más allá de un conjunto de signos, una lengua está estrechamente ligada a la identidad de un pueblo, a sus maneras de comunicación y a cuestiones como la educación, el desarrollo y la integración social.
Por eso, como explican desde la Unesco, “cuando una lengua se extingue, se empobrece el tejido rico de la diversidad cultural”. “Se pierden también posibilidades, tradiciones, memorias, modos singulares de pensamiento y expresión, recursos valiosos para lograr un futuro mejor”, apunta la agencia de la ONU; mientras desde Survival recuerdan que estudiar y grabar una lengua “sirve de poco” sin personas que la hablen.
enfoque
“La lengua de mamá”
Walter Insaurralde
Ministro de Gobierno y Justicia
Autor de la Ley Guaraní (N 5598).
Las primeras palabras que escuché fueron en guaraní. La lengua con la que me habló y aún me habla mamá, con la cual me crió. Esa cultura, la que abraza nuestro idioma original, está, en mayor o menor medida, en todos los habitantes de estas tierras, de nuestro Taragüí.
Los acontecimientos que se dan a nivel internacional nos permiten dimensionar la tarea cultural que venimos realizando. Vemos con satisfacción que cada vez son más los “soldados aliados en nuestra lucha guaraní”, y eso nos compromete aún más a darle fuerza y envión a ese proceso de revalorización.
El jueves 21, determinado por la Unesco desde el 1999, fue el Día Internacional de la Lengua Materna, y este 2008 es el Año Internacional de las Lenguas. Y como el papa Benedicto dio en la pasada Navidad por primera vez la bendición en guaraní, el mensaje a favor del plurilingüismo que se escuchó desde París, Francia, fue emitido también en nuestro idioma nativo. Paralelamente a los logros que desde lo institucional puede exhibir Corrientes, Paraguay trabaja fuertemente en revalorizar su cultura y Brasil tras mucho tiempo ahora admite, reconoce y cuida la existencia de etnias vivas y en estado selvático.
El camino que empezamos a recorrer hace años y que avanza a pasos firmes y agigantados cotejando los adelantos en nuestra provincia y en el mundo, se muestra allanado, liso y listo para continuar con la tarea que nos permita descartar que sea nuestro guaraní, unas de las más de 3.000 lenguas que desaparecerán, según vaticinios cimentados en estudios socioculturales desde la Unesco.
El director general de la Unesco, Koitchiro Matsuura, tiene en su poder el material que desde Corrientes le hemos llevado hasta París, cuando la llamada “ley guaraní” empezó a tener rodaje local y empezamos a hacerla conocer a nivel mundial.
El subsecretario de Cultura de Paraguay, Bruno Barrios Sosa, y las autoridades del litoral del Estado de San Pablo, Brasil, con su interés y búsqueda permanente de rescatar el idioma y la cultura guaraní, nos sindican que vamos por buen camino. Tal vez sea el mismo sendero, que lo recorremos con acciones paralelas, pero que sólo tiene como objetivo, poder seguir escuchando la lengua, las palabras y sus teológicos significados que resonaban en mis oídos de pequeño.
Las lenguas son el instrumento de mayor alcance para la preservación y el desarrollo de nuestro patrimonio cultural tangible e intangible. “Toda iniciativa para promover la difusión de las lenguas maternas servirá no sólo para incentivar la diversidad lingüística y la educación multilingüe, sino también para crear mayor conciencia sobre las tradiciones lingüísticas y culturales del mundo e inspirar a la solidaridad basada en el entendimiento, la tolerancia y el diálogo”, es lo que difundió la Unesco el jueves pasado. En Corrientes, el gigante que representa la cultura guaraní, con sólo pestañeos ya movió a miles, y lo hace a millones en el mundo. Y como las primeras palabras que escuché fueron en guaraní, quiero y lucho para que ésa siga siendo la lengua con la que hable mamá, y que haga los propios con sus nietos.
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