Su mensaje por la “no violencia” y la acogida de refugiados ponen a Francisco como uno de los favoritos para recibir el galardón otorgado en 1980 a otro argentino, Pérez Esquivel.

La acogida de refugiados y su mensaje por la “no violencia” alientan la candidatura del papa Francisco al Nobel de la Paz.
 Francisco inició este año con un llamado a la “no violencia como política para la paz”, al dar su mensaje anual para la 50ª edición de la Jornada Mundial de la Paz que se celebra todos los 1 de enero.
“La violencia y la paz están en el origen de dos maneras opuestas de construir la sociedad”, expresó el pontífice argentino en el mensaje en el que afirmó que “la proliferación de brotes de violencia da origen a gravísimas y negativas consecuencias sociales”.
El papa expresó además su deseo de que la no violencia “se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas”.
El Nobel de la Paz fue catalogado como el “más importante” en más de una ocasión. A diferencia de los otros galardones, que se conceden en Estocolmo, el de la Paz se entrega en el Ayuntamiento de Oslo, capital de Noruega.
Es elegido por el Comité Nobel Noruego, compuesto por cinco personas designadas por el Parlamento.
Parte de la expectativa está puesta en si el papa Francisco puede ser premiado. Sería el primer pontífice en obtenerlo y el segundo argentino en consagrarse, tras el galardón que recibió Adolfo Pérez Esquivel en 1980 en su lucha por los derechos humanos.