Algunos apuntan a jubilar figuras y habilitar a la nueva generación. Galantini indicó que la pelea del senador y el intendente capitalino fueron determinantes en la derrota. Martínez Llano dijo que el triunfo es de Macri.

La nueva derrota del Partido Justicialista (PJ) local dejó al descubierto la feroz interna que se vivió durante todo el año electoral entre el sector del senador nacional Carlos Mauricio Camau Espínola y el intendente capitalino, Fabián Ríos. Asimismo, los resultados obtenidos el 8, los incrementó la crisis institucional y política, puertas adentro del partido de Perón y Evita, poniendo de manifiesto que su identificación con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y los diez años de discriminación a Corrientes por parte del régimen instaurado de 2003 a 2015 ha sido un contrapeso en la consideración pública.
Ayer fueron varios los representantes de ese partido que salieron a reclamar un golpe de timón en la conducción del movimiento y a quitarle el manto que cubría una interna que desde las páginas de La República se la puso de manifiesto en reiteradas oportunidades. No son pocos los que sostienen que esta derrota se debió a esta situación, en la que ambos referentes se hicieron daño mutuamente.

Pase de facturas

Camau fue el responsable de la estrepitosa caída de Ríos en las elecciones de 2015, donde dejó al municipio con minoría de alfiles fieles al ingeniero y permitió la avanzada de los concejales Encuentro por Corrientes (ECO), que en esa oportunidad dieron el primer paso ganando la elección municipal. A esto le siguió la desmovilización del sector que encabezaba el exvelerista para las elecciones del 4 de junio, cuando ECO + Cambiemos se impuso a la fórmula que presentó Ríos y acotó las chances del kirchnerismo de lograr un triunfo el 8 de octubre.
Uno de los que reclamó la situación de derrota que vive el PJ fue exvicegobernador de Ricardo Colombi, en el extinto Frente de Todos, Eduardo Botón Galantini, quien aseguró que “el Partido Justicialista tiene que resolver sus internas solapadas. Fue un golpe duro el que sufrimos. Hay que resolver las internas definitivamente. Se tienen que sentar los dirigentes más conspicuos y los representantes de los sectores minoritarios a solucionar las diferencias que existen en el partido”.
En tanto, dejó entrever que Camau fue el mejor candidato que tuvo el PJ hasta el domingo, y que a partir de ahora comienza una nueva etapa para definir quién tomará ese lugar y comenzar el trabajo de instalación. Evidentemente para Galantini, dos derrotas consecutivas son motivo suficiente para jubilarlo a Espínola de sus ansias de lograr sentarse en el Sillón de Ferré.
“Camau fue el mejor candidato que teníamos pero ahora hay que empezar un proceso nuevo y buscar al que mejor represente los ideales del peronismo”, disparó ante el silencio de los conductores radiales que lo entrevistaban.
Justo Estoup, dirigente con mucho menos peso dentro del PJ que el exintendente casereño e identificado con la fracción de La Cámpora, movimiento que a pesar de los dineros públicos que bancaron ese armado durante los años de kirchnerismo duro nunca tuvo una gravitación sustancial en Corrientes, dijo que hay dirigentes que cumplieron un ciclo, y abonó por la apertura de los lugares clave para los noveles dirigentes que levantan las banderas del peronismo, aunque muchas veces, sin tener del todo claro cuáles son y qué representan.
“Más del 45% votó esta opción y debemos consolidar esa idea. El trabajo se debe hacer, pero muchos dirigentes deben entender que se terminó una etapa y hay otros que deben tener más lugar dentro del PJ”, dijo el concejal capitalino.

Otra realidad

Para cerrar, también dio su parecer el mariscal de la derrota justicialista, Rodolfo Martínez Llano. Es el hombre que asesoró desde la sombras a Espínola engatusándolo con cantos de sirena y el único beneficiado en estas elecciones al lograr que las dos bancas de senadores que alcanzó el PJ le responden. Tanto Víctor Giraud como Carolina Martínez Llano son 100% del riñón del exlegislador nacional.
Martínez Llano había anticipado un triunfo aplastante de Camau Espínola en las elecciones del 8 de octubre, asegurando que Valdés no tenía chances de alcanzar al candidato de Corrientes Podemos Más, ya que se lo había lanzado tarde. No obstante, su premonición cayó en saco roto, y ante el yerro de su análisis se justificó con que el apoyo del presidente Mauricio Macri fue determinante para el triunfo del ituzaingueño.
“El resultado sorprendió al propio oficialismo. Durante todo el día estuvieron temerosos de perder. Era una elección compleja, complicada. Creo que nuestra fórmula Camau-Nito Artaza ha estado a la altura de la circunstancias. Creo que debemos dar vuelta página, mirar de acá para adelante”, dijo intentando dar argumento a una nueva derrota de su escuadra a manos de ECO + Cambiemos.
Si bien la interna fue determinante en la derrota del kirchnerismo local, está fue agigantandose por la intervención de este dirigente nada querido puertas adentro del partido, que en las últimas semanas fue escondido. Se alejó de Camau con el objetivo cumplido de tener dos jugadores propios en el Senado de la Provincia.
Los espejitos de colores que le vendió a Espínola, respecto de que ganaría en primera vuelta y por una amplia mayoría, se tradujo más tarde en algo que cualquier militante territorial que participó de una elección sabe. La estructura y el financiamiento en política sigue pesando, a la hora de alcanzar una victoria.