Un pozo de importantes dimensiones fue descubierto en la catedral de Goya, como consecuencia del hundimiento. De acuerdo con las primeras informaciones, el boquete se habría formado como consecuencia de los golpes por las tareas de refacción que se están llevando a cabo en el centenario edificio. Se trata de un espacio circular, asemejando lo que pudo haber sido un viejo aljibe y, según trascendió, en su interior se habrían encontrado restos humanos, joyas y monedas de oro.
Al cierre de esta edición, la diócesis de Goya no había realizado ninguna publicación oficial sobre el particular, no obstante se pudo saber que el cura párroco, presbítero Juan Carlos López, decidió que las celebraciones que se realizan diariamente en la nave central de la iglesia, zona donde se produjo el hundimiento, se lleven a cabo en la nave sur del templo.
Más allá de que aún no se dio a conocer ninguna versión oficial del hecho, fuentes extraoficiales de la segunda ciudad de la provincia especularon con que durante la jornada de hoy, se difunda un comunicado en el que se ratificarán o rectificarán estas versiones.